Cebollitas de cambray a la parrilla: el básico de toda carne asada
Las cebollitas de cambray en una carne asada son básicamente ley. Si no están, la parrilla se siente incompleta. Es como invitar a todos menos al primo favorito.
En primer lugar, esta receta es sencilla, rápida y sin complicaciones. Además, logra ese sabor que eleva cualquier parrillada. Aquí va la receta, clara y sin drama.
Ingredientes
- 1 manojo de cebollitas de cambray
- 1 a 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal al gusto
- Pimienta al gusto
- Jugo de 1 limón (opcional)
- Salsa inglesa o Maggi (opcional)
Preparación paso a paso
Limpia las cebollitas
Corta la raíz y retira la primera capa si está maltratada. Luego, lávalas bien y escúrrelas.
Sazónalas
Colócalas en un recipiente y agrega el aceite de oliva.
Añade sal y pimienta al gusto.
Además, si quieres más sabor, agrega unas gotas de salsa inglesa o Maggi.
Mezcla todo muy bien para cubrirlas completamente.
A la parrilla
Colócalas directamente sobre la parrilla caliente.
Cocínalas de 8 a 12 minutos, volteándolas ocasionalmente.
Mientras tanto, observa que queden suaves por dentro. Por fuera, deben estar ligeramente doradas o quemaditas. Ese toque es el que manda.
Toque final
Retíralas del fuego y exprime un poco de limón encima.
Finalmente, ya tienes el acompañamiento perfecto.
Consejo extra para más sabor
Por otra parte, si quieres que queden más jugosas, envuélvelas en papel aluminio con un poco de mantequilla.
Ásalas cerradas por 10 minutos. Luego, ábrelas y dales un toque directo al fuego para dorarlas.
En este sentido, lograrás una textura más suave y un sabor más intenso.
Cómo servirlas
Sirve junto a la carne, con tortillas calientes y salsa.
De hecho, este acompañamiento siempre roba protagonismo.
A su vez, combina perfecto con cualquier tipo de carne asada.
Un clásico que nunca falla
Ahora bien, si alguien dice que no le gustan, probablemente tampoco confía en el guacamole.
En consecuencia, las cebollitas de cambray siguen siendo un básico infalible.
En resumen, son simples, deliciosas y esenciales en cualquier parrilla.
Conclusión
Por lo tanto, la próxima vez que prepares una carne asada, no olvides este clásico.
Además, guarda esta receta, compártela y ponla en práctica.

